El largo camino del aprendizaje

Hay dos tipos de alumnos en la escuela: los que siempre tienen las mejores calificaciones y los que reprueban un par de materias cada ciclo y se quedan rezagados.

¿Cuál de los dos es mejor?

Nos inclinaríamos a pensar que aquel con mejores calificaciones, pero ¿cuánto porcentaje de ellas reflejan la inteligencia de cada alumno? Sin atentar contra los profesores y la forma de enseñanza, muchas veces la calificación se basa en cosas externas al contenido esencial: el lado gráfico de un trabajo (ilustraciones, colores, presentación), la cantidad de trabajo que es posible entregar para una fecha específica, qué tan bien te llevas con el profesor, entre otras; sin en realidad ver cuánto es posible para el alumno entender a fondo los problemas que se plantean.

¿Cómo decidir si un matemático es más inteligente que un pintor o un escritor? Para cada rama se necesita conocimiento específico que toma años de práctica dominar; pero en la sociedad modera tendemos a relacionar el raciocinio complejo con inteligencia. El saber utilizar las palabras, representar y describir el mundo (real o ficticio) y transmitir al lector todo tipo de sentimientos es todo un reto y, siendo honestos, no a todos se les dan los números.

Desde mis días de estudiante nunca fui bueno para hacer una buena presentación. Las “palabras clave” expresadas en un mapa mental o conceptual no siempre iban relacionadas correctamente, solo intentaba que se viera lo más complicado posible; las exposiciones eran más bien un discurso aprendido, sin entenderlo a fondo y sin dar un mensaje claro. Es así porque así dice el libro. Era por cumplir, una simple calificación. Qué triste.

Lamentablemente vemos eso día a día. ¿Cuántos en realidad tienen la curiosidad de conocer, las ganas de preguntar? ¿Cuántos se preocupan por terminar algo de la forma correcta, en vez de hacerlo lo más pronto posible? Una de las principales diferencias entre nuestro sistema educativo al de otros países es el dinamismo de las clases. ¡Aprender es divertido! ¡Concursar es sensacional! Siento que lo vemos como un castigo, como una responsabilidad más y no lo disfrutamos como debería.

El objetivo de este blog es y será orientar a todos a una mejor educación. Cómo enseñarse a aprender usando métodos y herramientas disponibles hoy en día. En serio, 2018 ya no es para lápiz y papel (siempre). Con todos los avances que tenemos disponibles, la educación debería ser mucho más interactiva y libre.

Mucho se habla de la Reforma Educativa aprobada hace poco para nuestro país y entre los que dicen que es buena o que es un atentado contra los derechos de los maestros no siento que haya una opinión objetiva. En lo personal, alabo que se usen herramientas nuevas para la enseñanza en las aulas y que haya una nueva forma de evaluación tanto para alumnos y maestros. El sistema educativo era ya insostenible. Lo digo como alguien que no conoce a fondo la reforma y no pretende pronunciarse con una postura, sino aprovechar la oportunidad para aportar de alguna manera.

Ahora, con la inspiración y el apoyo adecuado ¿ese alumno rezagado del que hablaba podría tener un mejor desempeño?

No importa cuántas reformas educativas se aprueben y apliquen. La verdadera reforma, el único cambio sustancial, es el amor a aprender.

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